La princesa triste

La princesa estaba triste. 

Esperaba a un marinero que antaño surcó los mares. 

Desconocía su tardanza sin saber que era su canto amargo el que lo alejaba de ella, cada vez más. 

Mirando al acantilado, apareció una enorme figura y, con su poderoso tridente, agitó las olas. 

Ante su sorpresa, le dijo con voz bronca: Mira al frente, princesa, deja de llorar y verás escrita su señal en la espuma del mar. 

Neptuno es sabio, no lo olvides. 

Una canción alegre deberás invocar. 

Si atiendes el mensaje, a lo lejos un barco velero verás, retornando a la velocidad del viento. 

No lamentes el tiempo perdido, saborea el recibido. 

Cuando llegue a puerto, después de surcar los siete mares, no encontrarás el mismo marinero. 

Sus rasgos serán tostados, pero en su corazón habita el mismo amor. 

Deberás recordar. 

Jamás denotes tristeza y a tu lado quedará. 

La figura desapareció como vino y, tras su estela, resurgió una embarcación que se hizo más cercana cuando ella bajó al puerto para encontrarse con su ansiado amor. 

https://pge.me/Laniñadormida

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